La salsa Tzatziki es característica tanto de la cocina griega como de la turca donde se denomina Cacik, se puede utilizar como acompañamiento de carnes y pescados, como aperitivo para dipear con pan pita o añadiéndole agua puede ser una sopa fría muy refrescante. A mi particularmente me gusta espeso para compartir con los amigos. Si no lo habéis probado hacedlo, no sólo no os defraudará, repetiréis.
2 pepinos medianos.
400 gr. de yogur griego (el de Lidl es ideal, valido el de Danone).
1 diente de ajo.
Pimienta negra.
Sal.
2 cucharadas de aceite de oliva.
Unas hojas de menta fresca.
Unas gotas de zumo de limón.
Preparación:
Ponemos todo el yogur en un colador de malla fina con una servilleta en el fondo y dejamos escurrir una noche entera dentro del frigorífico, colocando un recipiente debajo para que caiga el suero sobrante.
Pelamos y abrimos los pepinos a la mitad, con una cuchara les quitamos las pepitas, añadimos sal y dejamos bocabajo en un colador para expulsen el mayor agua posible, si es necesario apretamos con las manos.
Pelamos y abrimos los pepinos a la mitad, con una cuchara les quitamos las pepitas, añadimos sal y dejamos bocabajo en un colador para expulsen el mayor agua posible, si es necesario apretamos con las manos.
En un vaso batidor ponemos el pepino escurrido, la pasta que habíamos formado con el ajo, aceite, sal y pimienta, las hojas de menta picadas muy finas y un poco de zumo de limón, batimos y la masa resultante la mezclamos suavemente con el yogur escurrido.
Dejamos todo mezclado en el frigorífico 2 o 3 horas y servimos acompañado de unos triángulo de pan pita.