Celebraba mi cumpleaños con unos amigos y me apeteció hacer un bizcocho en esta ocasión de naranja, a la vez aprovechaba para hacer por primera vez la crema pastelera solicitada en tantas ocasiones por Paula. Como todos los postres que hacemos este bizcocho es sin azúcar, salvo los fideos de chocolate, ainsss, pecadora de la pradera como sonríes.
El resultado final según la opinión de mis amigos un 10. Como alegra, alegrar a los tuyos.
Ingredientes para el bizcocho:
2 yogures griegos.
4 huevos.
2 medidas de harina.
3 medidas de edulcorante en polvo.
1 medida de aceite de oliva.
1 sobre de levadura Royal.
Zumo de una naranja.
Ralladura de una naranja.
Ingredientes para la crema pastelera:
Medio litro de leche.
3 yemas de huevo.
3 cucharadas de edulcorante en polvo.
50 gramos de maicena
50 gramos de mantequilla.
1 vaina de vainilla
La cáscara de medio limón
Preparación:
En un bol echamos los huevos, los yogures, el aceite y el edulcorante.
En otro recipiente echamos la harina, la ralladura y el zumo de una naranja, la levadura, mezclamos y añadimos poco a poco a la mezcla anterior.

Vertemos en un molde untado de mantequilla y enharinado, metemos al horno precalentado a 180º durante 30 minutos, ¡¡ojo!!, dependiendo de cada horno.
Ponemos en un bol las yemas de huevo junto con el edulcorante, batimos hasta obtener una mezcla cremosa. Reservamos.
Ponemos al fuego la leche (menos un vaso para diluir la maicena), añadimos la vainilla a la que hemos practicado un corte a lo largo y la cascara de limón. Dejamos a fuego medio sin que llegue a hervir durante 10 minutos. Con la ayuda de una espumadera retiramos la posible nata que haya formado la leche, la vaina de vainilla y la cascara de limón.

Volvemos a colocar la leche a fuego bajo y añadimos la maicena disuelta en el vaso de leche, sin parar de remover porque sino se produciran unos grumos indeseados.

Será el momento de añadir las yemas con el edulcorante y de nuevo no parar de remover con el fuego bajo hasta que quede bien densa.
Para que quede mas cremosa y suave añadimos un poquito de mantequilla y estando todavía caliente removemos para que quede homogénea.
Dejamos enfriar.

Abrimos el bizcocho justo a la mitad y rellenamos, volvemos a tapar, echamos un poco por la parte superior, lo justo como para que se queden pegados los fideos de chocolate.
El bizcocho estará listo para clavarle el diente.
Y un poco mas y no puedo hacer una foto de decente, jajajaja.

... Y a la mesa.