La receta de estas deliciosas costillas tiene una múltiple dedicatoria, en primer lugar a Mario & Marisa unos amigos que nos regalaron unas granadas jurásicas en tamaño con las que hicimos una maravillosa melaza de granada. Melaza, que a su vez habíamos visto en el blog de Neus, Cocinando con Neus, una de las mejores cybercocinas por sus recetas y una fotografía de calidad y por último a Sonia de L'Exquisit, que fue la que con su deliciosa receta de costillas con salsa de melaza de granada nos inspiro a probar un sabor distinto que hasta ese momento era desconocido para nosotros.
Probadlo porque aunque no es algo muy normal cada día podemos ser sorprendidos por nuevos sabores, este es uno de ellos.
Probadlo porque aunque no es algo muy normal cada día podemos ser sorprendidos por nuevos sabores, este es uno de ellos.
1 costillar de cerdo.
2 patatas medianas.
100 ml. de melaza de granada.
50 ml. aceite de oliva.
1 diente de ajo.
1 cucharadita de hierbas provenzales.
1 cucharadita de mostaza de Dijón.
1 cucharadita de comino en polvo.
Una pizca de cayena molida.
Sal.
Pimienta.
Ingredientes para la melaza de granada:
600 ml. de zumo de granada, necesitaremos 4 granadas grandes o 7 medianas.
150 gr. de azúcar.
2 cucharadas de zumo de limón.
Preparación:
Empezaremos preparando la melaza de granada, para ello tendremos que ir sacando todos los granos de las granadas, si la hacemos rodar o la golpeamos saldrán mas fácil. Como no tengo licuadora, trituro todos los granos con la batidora y luego cuelo el zumo para que queden pieles ni restos no deseados.
Tendremos que obtener 600 ml. de zumo de granada, que pondremos a reducir a fuego bajo junto con el azúcar y el zumo de limón. Conseguiremos una textura un poco menos espesa que la miel, teniendo en cuenta que cuando se enfríe espesa aún mas. La dejamos enfriar y guardamos en un bote en el frigorífico, aguanta mucho tiempo.
Tendremos que obtener 600 ml. de zumo de granada, que pondremos a reducir a fuego bajo junto con el azúcar y el zumo de limón. Conseguiremos una textura un poco menos espesa que la miel, teniendo en cuenta que cuando se enfríe espesa aún mas. La dejamos enfriar y guardamos en un bote en el frigorífico, aguanta mucho tiempo.
Al día siguiente precalentamos el horno y colocamos las costillas en una rejilla o en una fuente de horno, el resto de la marinada lo reservamos en un bol.
Horneamos las costillas primero con la carne hacia arriba durante 12-15 minutos. Con unas pinzas damos la vuelta a la pieza y pintamos con el jugo reservado. Cocer nuevamente, bajando el horno a 180 grados, hasta que estén doradas aproximadamente 20 minutos por ambos lados, pintando en cada giro que le demos a la pieza.
Presentamos sobre una torta de patatas paja por persona.